Discos de memoria 5D indestructibles y eternos

Memoria de datos

La inmensa cantidad de 360 TB de datos en cada disco de memoria es lo que prometen los investigadores de la universidad de Southampton sobre estos nuevos dispositivos de almacenamiento basados en estructuras de cinco dimensiones.

Sí, has oído bien, la información se codifica en nanoestructuras de cristal realizando procesos de escritura y recuperación de datos digitales en cinco dimensiones (5D) utilizando para ello un láser ultrarápido que permite secuencias de grabación del orden de femtosegundos.

Un femtosegundo es la unidad de tiempo que equivale a la milbillonésima parte de un segundo, se escribe en notación matemática de la forma 1×10-15 s, y para hacerte una idea de la precisión de este láser decirte que caben tantos femtosegundos en un segundo como segundos caben en 100 millones de años.

Las cinco dimensiones a las que hace referencia se basan en el auto-ensamblaje de nanoestructuras de cuarzo fundido que se codifican, además de en las tres dimensiones espaciales, en dos parámetros extra que involucran al tamaño y orientación de los datos.

Memoria eterna e indestructible

Igual de sorprendente es la característica de persistencia de estos datos, haciendo que estos dispositivos de 360 TB de almacenamiento habiliten una estabilidad térmica que soporte temperaturas de más de 1000 ºC.

Como resultado a temperatura ambiente su estabilidad es de miles de millones de años, lo que hace a estos dispositivos virtualmente infinitos, abriendo una nueva etapa en el almacenamiento y archivo de datos a gran escala y en etapas de tiempo que trascienden los límites generacionales de la humanidad.

Se han bautizado como “los cristales de memoria de Supermán”, comparándolos con los cristales de memoria de las películas de este superhéroe donde se albergaban los conocimientos completos de su civilización de origen.

Y en mi opinión no va tan desencaminada esta comparativa, dado que de ser efectivas las condiciones de preservación de esta tecnología, estamos ante un nuevo paradigma en el que podemos dejar grandes vestigios de datos que nos sobrevivan como especie.